Si trabajas en la industria oleaginosa, sabrás que la eficiencia en el prensado de semillas como la soja impacta directamente en tu rentabilidad. Las máquinas tradicionales de prensado en frío suelen generar un alto consumo energético y presentan tasas de extracción variables, afectando la calidad y cantidad del aceite extraído. En esta guía técnica te explicamos cómo las innovaciones en el diseño y materiales de las máquinas de prensado por tornillo pueden potenciar la eficiencia y reducir costos operativos. No solo ahorras energía, también ganas tranquilidad: “No se trata solo de ahorrar electricidad, sino de hacerlo con fiabilidad — así debe ser un prensador industrial en frío”.
La gran mayoría de las fábricas enfrentan retos comunes: las prensas consumen entre 30% y 40% más energía de lo necesario y la tasa de extracción de aceite puede fluctuar hasta un 5% por lote, ocasionando pérdidas millonarias anualizadas. Esto obedece principalmente a diseños de tornillos y sistemas de compresión anticuados, complementados por materiales estándar que sufren corrosión acelerada y requieren frecuentes mantenimientos.
La eficiencia comienza en la estructura interna. Optimizar el ángulo del tornillo y la relación de compresión permite uniformizar la presión de molienda, maximizando la salida de aceite sin dañar la pulpa. Estudios técnicos demuestran que un eje con un ángulo especialmente calculado y compresión progresiva puede aumentar la tasa de extracción hasta en 8% comparado con un diseño convencional.
La elección de materiales representa un ahorro a largo plazo. El acero inoxidable de alta resistencia resiste la corrosión y abrasión mejor que el acero al carbono común, lo que reduce los costos de mantenimiento en un 20% y mejora la eficiencia energética al conservar un rendimiento óptimo sin deformaciones ni atascos frecuentes.
Adquirir equipos certificados bajo estándares ISO9001 garantiza que los procesos de fabricación aseguran consistencia, confiabilidad y mayor vida útil del equipo. La certificación implica controles rigurosos sobre todas las etapas, aportando tranquilidad y soporte óptimo para su fábrica.
Es común pensar que aumentar la velocidad del tornillo incrementa la productividad. Sin embargo, acelerar excesivamente el tornillo provoca ineficiencia en la extracción y daños mecánicos. La clave es ajustar la velocidad al tipo y humedad de la materia prima, optimizando la fuerza de compresión sin provocar pérdidas por sobrecalentamiento o pulpa húmeda.