En la industria actual, la producción de aceite vegetal de alta pureza es una prioridad crítica, especialmente en sectores exigentes como el alimentario y el farmacéutico. La prensa espiral industrial, diseñada específicamente para procesos de prensado en frío, se ha consolidado como el equipo clave para obtener aceite de soya con estándares estrictos de calidad y seguridad alimentaria. Este artículo profundiza en los aspectos técnicos y operativos esenciales para optimizar la extracción y garantizar la estabilidad del producto.
La extracción en frío se define por mantener la temperatura por debajo de 50 °C durante el prensado, lo cual preserva los nutrientes y compuestos bioactivos del aceite. Para cumplir con las normativas de calidad alimentaria y farmacéutica, el equipo debe asegurar la mínima oxidación y ausencia de contaminantes.
En promedio, una prensa espiral industrial capaz de procesar 500–1000 kg/h de semillas de soya puede alcanzar una tasa de extracción de aceite del 18% al 21%, dependiendo de la optimización de parámetros y la calidad del grano.
El eje espiral es el corazón del equipo: su diseño geométrico influye directamente en la presión aplicada dentro de la cámara de prensado y en el flujo del material. Un eje con paso variable permite ajustar la compresión progresiva, optimizando tanto la extracción como la pureza del aceite.
Parámetros críticos a considerar incluyen:
La combinación de parámetros integrados permite mejorar el rendimiento y estabilidad del producto. Por ejemplo, reducir la velocidad del eje a niveles óptimos disminuye la generación térmica, que afecta negativamente las propiedades nutricionales del aceite.
Un caso práctico en una planta piloto mostró un incremento del 3% en el rendimiento de aceite tras ajustar la presión y el tamaño del grano, con un índice de peróxidos menor a 1.5 meq O2/kg, indicador clave de oxidación mínima.
La correcta instalación y puesta en marcha garantizan estabilidad operativa. Es imprescindible realizar:
La precisión en cada parámetro resulta en aceites de soya con elevada pureza y perfil oleico estable, aptos para formulaciones nutricionales, suplementos y medicamentos. La estabilidad uniforme redunda en menos reprocesos y cumplimiento estricto de normativas como la FDA y EFSA.
En una línea de producción, la implementación de estas prácticas ha logrado disminuir el rechazo de lote en un 20% y aumentar la productividad global un 15% gracias al menor tiempo de inactividad inducido por fallas.
Para quienes gestionan producción y control técnico, comprender estos detalles es fundamental para transformar la planta en un modelo de eficiencia sostenible y cumplimiento normativo. Si busca ajustar configuraciones específicas a fases de producción o realizar consultas sobre casos particulares, invitamos cordialmente a dejar sus comentarios para brindar apoyo experto.